MAS | Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Santander y Cantabria
Concejalía de Cultura, Juventud y Educación Ayuntamiento de Santander: Noemí Méndez Fernández
Dirección Gral. de Cultura Ayuntamiento de Santander: Yolanda Egoscozábal Martínez
Ficha Técnica Equipo y Personal:
Dirección, Museografía y Comisariado:
Salvador Carretero Rebés.
Equipo Curatorial:
Salvador Carretero Rebés, Julio J. Polo Sánchez y Fernando Zamanillo Peral.
Coordinación General Editorial:
Ruth Méndez Pinillos.
Ayudante de Coordinación:
Isabel Cotero.
Autores de los Textos de la Edición (en prensa):
Salvador Carretero Rebés y Ruth Méndez Pinillos
Inventario y Catalogación de obras:
Salvador Carretero Rebés, Belén Lahoz Soler y Ruth Méndez Pinillos.
Registro y Restauración:
Belén Lahoz Soler
Administración:
Maximina de Abajo Reñones.
Comité Científico Editorial del MAS:
Mónica Carballas Campo, Salvador Carretero Rebés, Isabel Cofiño Fernández y Julio J. Polo Sánchez.
Edición de Textos:
Beatriz Benéitez Burgada.
Diseño Catálogo y de Señalización interna y externa:
María José Arce
Fotografía:
MAS | Departamento Fotográfico y Belén Pereda
Impresión Catálogo (en prensa):
Gráficas J. Martínez
Diseño Montaje Colección:
Personal del MAS
Enmarcación:
Acuarela/ María San Segundo González y Javier Igartúa Rodríguez
Producción Señalización:
Albalst / Ramón Salgado Diego, Rubén Riaño Cuesta, Lucía Fernández Posadas y Cristina Diez Rubio.
Transporte y Equipo de Montaje 1:
Mobibox / Oliver Martín Lastra, Alicia Humara García, José Manuel Fernández Arillo.
Equipo de Montaje 2:
Víctor Manuel Aguirre Gallo, Carlos Erick Aguirre Gallo, Jhonny Dávila Solís.
Exposición. Museografía. Itinerario
Salvador Carretero Rebés y Ruth Méndez Pinillos (Extracto texto del Catálogo)
- Introducción
El Ayuntamiento de Santander reabre su museo municipal tras la rehabilitación del histórico edificio de Leonardo Rucabado, su sede madre. Tres son los criterios básicos del feliz reencuentro: la puesta en valor del propio patrimonio, la oferta de una excelencia cualitativa selectiva de cuanto posee, muy especialmente del talento cántabro, y la exposición de todo ello para disfrute de sus visitantes, a través de una clásica y clara secuencia cronológica. Como no podía ser de otra forma, el MAS abre nuevamente sus puertas como servicio público museístico que es, poniendo en valor sus colecciones y mostrando una selección con mucho de lo mejor de ellas.
El Museo de Arte de Santander se incorpora así al conjunto de instituciones públicas y privadas de oferta patrimonial, artística y prehistórica–arqueológica de la ciudad de Santander, con marcada personalidad propia. Algunas, como la nuestra, ya efectiva (Centro Botín, Fundación Caja Cantabria, MAS), otras en decidida marcha (MUPAC, Museo Faro Santander, MNCARS–Archivo Lafuente), todas con sus colecciones, acopio, conservación, restauración, investigación y exhibición de fondos propios, muy cercanas unas de otras. A estas instituciones es imprescindible añadir otros ámbitos y proyectos que, de igual manera, enriquecen la oferta expositiva de la ciudad (Enaire, Autoridad Portuaria, Faro Cabo Mayor), así como cultural (Ateneo, Parlamento, Universidad de Cantabria). Todas con sus propias características, claros objetivos y cometidos, totalmente diferentes entre sí y singularmente complementarias; unas, ya históricas, reactivadas y metamorfoseadas y otras de nueva creación, con especial inteligente engarce.
Esta oferta se presenta con una diversificación ciertamente llamativa. La singularidad queda remarcada, además, por no ser fruto de un proyecto único previamente estudiado y adoptado. Cada una de las instituciones viene coexistiendo de forma histórica o se engarza a lo existente, sin interferencia alguna de contenido, objetivos o intereses. Todo se ha ido forjando con la naturalidad propia de una ciudad inquieta y creativa, rica en diversidad y contenidos. Entre otras cosas, no ha necesitado de un estudio o diagnóstico que lo haya provocado, sino que es una realidad que define, de alguna manera, la forma de ser de la sociedad santanderina: diversa, rica, poliédrica, siempre participativa. Con esta calidoscópica y diferenciada propuesta, Santander se erige con propia oferta que nada tiene que ver con la de otras ciudades, llamémoslas periféricas, en lo que al siglo xxi se refiere. Cada una de ellas posee sus propias características e idiosincrasia, obviedad que, en ocasiones, se pierde de vista. Ha sido y es habitual que cuando una ciudad hereda, propone, adapta o desarrolla una forma cultural con éxito, rápidamente es señalada como modelo o espejo a seguir para otras localidades. Por ejemplo, hubo una época en que distintas urbes periféricas querían tomar como modelo cultural a la Valencia de los noventa; en los últimos años, lo es Málaga. Pero estas u otras no tienen nada que ver, no ya entre sí, sino con otros ejemplos o, en concreto, con nuestro modelo.
Todas, absolutamente todas las instituciones citadas de Santander son propias en cuanto a contenido y propiedad –no son préstamos a un plazo, alejadas de lo que constituyen, por ejemplo, franquicias–, lo que le confiere a la capital cántabra una propuesta de contenidos, un arraigo y otra continuidad que la singulariza de forma novomilenaria y actual. Todo o casi todo es de nuestra propiedad y nada se repite, no hay solapamientos ni cacofonías culturales, incardinándose con una especial proporcionalidad y cercanía. Engarzados como MAS en esta retícula cultural santanderina del siglo xxi que viene creciendo con naturalidad y de forma sostenible, siendo como somos museo municipal, reabrimos ahora las puertas para reincorporarnos a la vida artística y cultural de Santander desde la histórica sede, tras un periodo de obligada espera. Agradecemos las constantes muestras de apoyo, cariño e impaciencia, transmitidas de forma constante por los ciudadanos, echando de menos nuestra oferta diversificada. Teniendo siempre claro el concepto de metamorfosis, se ha de seguir creciendo, mejorando en todos los sentidos; en ello trabajamos.
En cuanto a la oferta expositiva de la colección permanente, el MAS reabre sus instalaciones con el proyecto que denominamos MAS–2024. Colección Permanente, selección de muchas de sus mejores obras. Es una propuesta museográfica, científica y técnica con mucho de lo más importante de nuestras colecciones, siempre capitaneadas por el emblemático retrato de Fernando VII de Goya. Lo presentamos haciendo destacar esta propuesta patrimonial a través de la exhibición mayoritaria de fondos de artistas cántabros o vinculados a la región. Esto posee un primordial sentido para el MAS, de acuerdo al carácter descentralizador del museo, nudo gordiano de la institución, presentación de una colección desarrollada por un equipo curatorial de trabajo (Carretero, Polo, Zamanillo).
En 2023, el museo presentó la obra editorial en dos volúmenes titulada MAScolección2021. Estudios y Reflexiones. Catálogo Sistemático. Esta histórica edición es consecuencia de la colaboración y trabajo de más de medio centenar de autores, con el añadido de otras muchas personas como parte de un equipo editorial y el imprescindible mecenazgo de Inmobiliaria Comillas. En ella se presentan las colecciones del MAS, dedicando otros capítulos a históricos expositivos, trabajo editorial, benefactores, etc. Dos de las características que ahí se remarcan responden a los conceptos de descentralización y metamorfosis del museo. El primero está referido a la consciente y continuada labor de la institución para proteger y enfatizar el talento artístico autóctono que, en el caso de Santander y Cantabria, ha sido y es relevante. El segundo, tiene que ver con la constante labor de crecimiento y mejora de la institución a todos los niveles, oferta que, como museo público, posee el fundamental objetivo de invitar al deleite y conocimiento.
A través de las cuatro plantas, y en cascada, podemos ver pinturas, esculturas, fotografías, dibujos, grabados, videos, instalaciones… de artistas como Goya, D´Óbidos, Pacheco, Castello, Giordano, Clara Trueba, Riancho, Sainz y Saiz, Egusquiza, Iturrino, Blanchard, Lagar, Miró, Alegre, Solana, Cossío, Bernardo, Quintanilla, Alvear, Quirós, Oteiza, Mallo, Vostell, Hidalgo, Basilico, Corazón, Raba, Foz, Gran, los Sáez, Sanz, Avecilla, Garay, Lamarca, Torner, Baldeweg, Bermejo, Gruber, Cuevas, Uslé, Concha García, Gallego, Civera, Plossu, Torres, Sawa, Navares, Aballí, Partegás, González Palma, Costantino, Melis, Billingham, Rinnekangas o Fuchs, entre otros. Muchas de las piezas son fruto de la creatividad de artistas cántabros, ofreciendo la oportunidad de su disfrute como en ningún otro lugar. Además, la sencilla propuesta cronológica general, ya trabajada y mostrada entre 1993 y 2003, queda muy enriquecida, porque el ingreso de fondos desde principios de los noventa del siglo xx hasta hoy es considerable: hemos pasado de 845 a 3.532 obras de arte en propiedad.
Las limitaciones espaciales impiden mostrar otras muchas piezas de diferentes artistas, razón por la cual, al final de cada capítulo –de cada planta–, se recoge una adenda en la que se citan otros creadores que podrían estar igualmente representados. Abordamos, pues, esta edición, a través de la cual se recogen muchas de las grandes obras del MAS, confiando que sirva de disfrute para los visitantes.
- Museografía e Itinerario
El contenido ha sido confeccionado por el equipo del museo y el recorrido se puede llevar a cabo de acuerdo a un general orden cronológico de los fondos. La Planta 0 está dedicada al Arte Contemporáneo y Actual nacional e internacional (1983–2023) (excepto el contexto cántabro, con alguna excepción). La Planta 1 se acoge el mismo concepto de Arte Contemporáneo y Actual (1978–2023), sólo de Cantabria. Ambas pueden también funcionar como ámbitos de exposiciones temporales, de ahí que los fondos puedan rotar, ofertando diversidad.
Las Plantas 2 y 3 están dedicadas al Arte Moderno (1863–1985) y ya, en la Sala 11, el Arte Clásico (siglos XVI–1860).
Es posible realizar la visita de dos formas. Se puede ir de lo más reciente o cercano en el tiempo (siglos XX– XXI), fondos expuestos en la Planta 0, a lo más alejado (siglos XVI–XVIII), fondos mostrados en la Planta 3, en recorrido ascendente. También es posible elegir la opción inversa, más académica, esto es, ir de lo más antiguo, situado en la Planta 3 (siglos XVI–XVIII), a lo más cercano de la citada Planta 0; en este caso, lo recomendable es ascender a la planta superior sin detenerse (siglos XVI–XVIII y Goya), para ir descendiendo cómodamente.
En relación a los fondos expuestos, el visitante encontrará obra de: 77 artistas cántabros o residentes en la región, otros 54 del resto de España y 23 internacionales. Están representados 154 creadores: 32 mujeres, 122 hombres y 23 obras anónimas. En relación con los soportes, se pueden ver: 191 pinturas, 30 esculturas, 86 fotografías, 14 videos, 200 dibujos y 13 piezas diversas (mixtas, instalaciones…). Cinco de ellas se presentan en exposición temporal, mientras las otras 588 permanecerán desde la reapertura del MAS, hasta que los órganos de decisión, asesoramiento y consulta del museo propongan una nueva presentación, que facilite al público la contemplación de más obras en propiedad.
P0 | PLANTA 0. Arte Contemporáneo y Actual nacional e internacional 1983-2023
La Planta 0 da la bienvenida al MAS y permite comenzar una visita ordenada según un orden cronológico de fondos. Con la reapertura, el museo ha optado por exhibir una selección de obras de Arte Contemporáneo y Actual (1983-2024) de creadores nacionales (exceptuando a los cántabros, que se exponen en la Planta 1) e internacionales. Prevalecen obras ya del siglo XXI. Esta Sala 1 también puede estar ocupada bien por fondos del MAS, como parte de su colección permanente en forma de muestras temporales o bien destinada a proyectos expositivos temporales (en ocasiones junto con la Planta 1).
Conviene recordar que, hasta 1990, el Museo Municipal de Santander poseía casi en su totalidad obras de creadores regionales y locales, preferentemente pinturas, con ejemplos puntuales de esculturas. Es decir, hasta ese 1990, el MAS carecía de obra de artistas del resto de España e internacionales, así como de piezas de otros soportes. En este sentido, el crecimiento de las colecciones desde ese momento ha sido interesante, incorporándose obras de tipo pictórico y escultórico, pero, y esto es lo más importante, también fotografías, videos, obras sonoras, instalaciones, etc., que el museo no poseía. En paralelo, se llevó a cabo un trabajo de actualización: junto al ingreso de creaciones de artistas autóctonos, se comenzó a trabajar en todo lo demás. Es, por lo tanto, interesante considerar esta primera propuesta expositiva de la Planta 0 y Sala 1 en la reapertura del MAS, ya que ofrece el disfrute de obra de artistas nacionales e internacionales, fondos propios del MAS. En gran medida, su ingreso continuado y paulatino es producto de cesiones o producciones de los artistas, con motivo de su correspondiente exposición temporal, producida y organizada por el museo, una de las más importantes y continuadas vías de crecimiento patrimonial de la institución. Lo que sigue es, pues, una selección.

P1 | PLANTA 1. Arte Contemporáneo de Cantabria 1978-2023. De la transición al nuevo milenio
Entre 1975 y 1983, hay un sexteto transicional fundamental en la propia región y ciudad de Santander ya histórico: los artistas Uslé, Civera, Vázquez, Martínez Cano, Limorti y el historiador del arte y curador Zamanillo, que fue también director del MAS. Paralela y simultáneamente, hay otros cabos sueltos que son suma de lo anterior, también de gran talento transicional y asimismo fundamentales, destacando Gruber, Cuevas, Avecilla, Sánchez, Gallego, Bermejo o, ya fuera de Cantabria y un poco anterior, Navarro Baldeweg, entre otros. Enseguida irrumpieron nuevas generaciones, como Gómez Cossío, Matesanz, Concha García, etc., u otros que arribaron, como Lamarca. Aquéllos primeros protagonizaron lo que, entre 1978 y 1983, denominamos la transición artística plástica de Santander y Cantabria. De alguna manera, son los revolucionarios, artistas de ruptura, que, siendo muy jóvenes, cogieron el testigo o incluso se solaparon a los Raba, De la Foz, Gran, Sanz, los Sáez, etc., siendo también parte esencial de esa transición. Todo ello está hilvanado a una de las mayores responsabilidades del MAS, como es el acrecentamiento, cuidado, conservación y estudio de patrimonio autóctono, del talento emanado de sus propios creadores o de algunos foráneos que decidieron residir aquí. Este carácter descentralizador siempre ha sido una de las enseñas del museo. Es más, hasta 1989, se puede decir que todos sus fondos eran producto del trabajo de artistas de Cantabria o residentes. A partir de ese año, este patrimonio aumentó sensiblemente, ya acompañado de ingresos de artistas del resto del país e internacionales. Esta planta está prácticamente dedicada por entero al excelente talento creativo cántabro, entre 1978 y el fin del pasado milenio, con ejemplos ya del nuevo y sin solución de continuidad.

S4 | Sala 4 Juan Uslé. Pinturas 1980-1983
Juan Uslé (Santander 1954). Ámbito especial, reservado para una muestra temporal. “Anduve a veces perdido, divagué, experimenté otros lenguajes. La necesidad de volver a la pintura era cada vez mayor, sin olvidar lo estudiado y las aportaciones del lenguaje adquirido”. Así comienza el texto que Uslé publicó en la revista Guadalimar (Año VI, n. 57, enero de 1981, p. 63) titulado “Mi exposición”, que él escribió con motivo de una muestra en la Galería Ruiz Castillo de Madrid (calle Fortuny 37), proyecto titulado Pinturas de forma sencilla y con toda intención. Que Uslé es un pintor cántabro de referencia de todos los tiempos en nuestra región, es incuestionable, defensor a ultranza de la pintura, que nunca morirá ni la podrán matar.
Transcurridos muy pocos meses de aquella exposición madrileña, Fernando Zamanillo -director del MAS entre 1979 y 1983, coincidente con la primera legislatura municipal democrática-, le propuso al artista la organización de una exposición presidida con esa misma obra trifásica, proyecto organizado en la Planta 0 de este edificio durante el verano de 1981. En el testero de la sala se montó este tríptico azul, acompañado de otras pinturas poseedoras del mismo concepto expresivo, en la onda de lo que, entonces, trabajaban los “jóvenes salvajes alemanes” y que tanto influyó en Europa. Finalizada la muestra del Museo Municipal, una de las hojas del tríptico fue generosamente donada por el artista al MAS; otra, fue entregada por Uslé a Zamanillo; la tercera se la reservó él. Todo aquello coincidió, entonces, con una fundamental época de transición, para el país, en general, y para el arte de esta región, en particular. Zamanillo y Uslé fueron parte fundamental de la transición artística en Santander en esos años, junto con otro puñado de creadores.
Pasados cuarenta y tres años de aquella exposición, hemos pensado en este emocionante reencuentro protagonizado por las hojas dispersas del tríptico, haciéndolo coincidir con la reapertura del MAS tras la rehabilitación del inmueble. La similitud de personas, institución y conceptos que se encuentran, son muchos y variados y valoramos oportuno llevarlo a término. Al tríptico azul le acompañan otras dos pinturas, una del MAS, también donada por el artista en una exposición posterior, y la otra perteneciente a la Colección Bragales.
Todas poseen el poder magnético del trabajo del artista de esos años, en donde se evidencia el movimiento de su cuerpo, cómo va de aquí para allá, el de la mano aplicando los trazos, de arriba a abajo, de derecha a izquierda, verticales, horizontales, en todas direcciones, chorreos…, todo el desarrollo celular. Verdadero preludio de ese pálpito del corazón, que mucho después despliega de forma precisa en su excepcional serie Soñé que revelabas: si las pinceladas del tríptico y demás lienzos de estos ochenta son de rabiosa proactividad cromática, las de esta eterna serie revelada -especialmente la de pinturas en grises y negros- se mantienen en la intimidad de su vida y estudio, pálpito a pálpito, “golpe a golpe / verso a verso”.
Junto a estos lienzos, se exhiben dos papeles de esos años que detallan más íntimamente el trabajo del artista. Uno de ellos es un Autorretrato (ca. 1982-1983) de una colección particular, a través del cual se puede observar al propio Uslé pintando, sentado ante una mesa y delante de un caballete, obra de singular iconografía, generosa factura, pigmentación y expresividad. El otro, del mismo año, es una abstracción igualmente gestual.
Esta pequeña y apasionada exposición viene a ser un gran, necesario y justo homenaje a los artistas y estudiosos que, comprometidos, iniciaron un decidido y, entonces, necesario periodo de transición entre finales de los setenta y principios de los ochenta del pasado siglo XX. En particular, es un especial reconocimiento a Uslé y Zamanillo, parte importante de aquellos que protagonizaron esa transición, aquí en su tierra, extensible a todos los demás, varios de los cuales están representados con obra expuesta en la Sala
- Ellos aceptaron y abrazaron aquel reto, aquella valiente propuesta de metamorfosis, que bien valió la pena. Este feliz y apasionado reencuentro del tríptico -como su técnica, color y despliegue-, mayoritariamente azul y sin título, parece evocar una idea que en su día plasmamos sobre la ciudad: “Santander, a punto. / Santander, de punta a punta. / Santander, punto de partida. / Santander, punto de llegada. / Santander, punto azul. / Santander… y punto.”, como el tríptico. Reto aceptado y consumado por Zamanillo y Uslé, en palabras de éste: “Acepté el reto. El resultado quizá apenas se insinúe. No sé. Anduve a veces perdido. Divagué. Necesité la pintura”

P2 | PLANTA 2. Arte Moderno 1865-1978
El término Arte Moderno suele tomarse como concepto estético que parte de El almuerzo sobre la hierba (1863) de Edouard Manet (1832–1883), obra homenajeada por Esteban de la Foz en su pintura Estaba sobre la hierba (1982), paisaje propiedad del MAS. Para unos estudiosos, comienza una década antes; para otros es Goya, adelantado a su tiempo, el iniciador de la modernidad en la pintura. Cantabria inicia su tradición artística–plástica precisamente a partir de la mitad del siglo XIX, destacando Agustín de Riancho (1841– 1929). Junto a este naturalista del paisaje, la región cuenta con otros creadores, ya realistas, que practican este género. En la Planta 2 se expone una selección de todos estos pintores que abren camino a sucesivas generaciones. A estos artistas de paisaje decimonónico les seguirán los que abrazan la vanguardia y modernidad, ya entre siglos (muchos de los cuales se exhiben en la Planta 3: Iturrino, Blanchard…). Herederos de todos ellos son otros creadores de ruptura, entre el primer tercio del siglo XX y el inicio de la transición en los años setenta (Cossío, Quirós…), cuyos fondos se exponen selectivamente.

S6 | Sala 6 Arte Moderno. El Paisaje 1863-1950
Entre el último cuarto del siglo XIX y el primero del XX, el género de paisaje se erige en España como tema pictórico ya aceptado académica y socialmente, si bien siempre tomado como. Es consecuencia de una moda impuesta en España a través del magisterio académico del hispano-belga Carlos de Haes (1826–1898) desde Madrid, pintor del que, en principio, el MAS posee Naufragio, óleo pendiente de estudio. Cantabria abraza este género erigiéndose, en esta época, como una de sus brillantes iconografías. El tema es aceptado de acuerdo al sentir general y resaltable gracias a algunos excelentes intérpretes con que cuenta la región. El MAS posee una completa representación de casi todos los pintores cántabros practicantes del paisaje, cada uno desde su óptica y concepto, individual y personal. Jamás formaron colectivo o grupo organizado, nunca fueron escuela. Esta selección se expone en la Sala 6, paisajes, unos son más literarios, por peredianos; otros son tardorrománticos y hasta preciosistas; los más, son sencillamente realistas o, incluso, naturalistas. A los más importantes -Riancho, Sainz, Salces- les acompaña otro conjunto de pintores realistas cántabros haesianos, que administran diferentes fortunas artísticas, algunas de ellas de éxito social: Donato Avendaño, Victoriano Polanco,
Fernando Pérez de Camino, Tomás Campuzano, Román López de Hoyos (¿?), Luis de la Vega (¿?), Ricardo Pacheco (¿?, Pío Ardanaz (¿?) o Luis Cuervas-Mons (1851–1943), entre otros, todos representados en el MAS. También se pueden exhibir otros fondos de artistas posteriores de este género.
La planta se completa con las salas 5 y 7 con otros fondos, obras de artistas, herederos de los anteriores, las nuevas generaciones de artistas de posguerra de Cantabria, ámbitos dedicados a creadores modernos y de ruptura, activos en la anteguerra y la posguerra de entre 1930 y 1978, casi todos cántabros. De alguna forma, están “capitaneados” por Pancho Cossío. En él se exhiben una selección de fondos de varios de ellos. Este singular elenco es consecuencia de la constatación de que la ciudad de Santander, y por extensión Cantabria, se singulariza por distintas cuestiones relevantes de plena modernidad. Al Ateneo, Museo Municipal o la Universidad de Verano del primer tercio del siglo XX, es preciso considerar ya en la posguerra a Proel, la Escuela de Altamira, Saloncillo Alerta, la UIMP, etc., que hacen de la ciudad un enclave cultural interesante a nivel nacional. Importante es recordar esta confluencia de hechos y acontecimientos tras el conflicto civil, a pesar de unos duros inicios marcados por el desolador incendio de todo el centro urbano, acontecido en 1941. En las décadas de los cuarenta y cincuenta emergen las nuevas generaciones de artistas cántabros que van madurando. Muchos de ellos viajan a París, en donde terminan por formarse e informarse, ya asentados en los sesenta. Una buena mayoría optará por la experimentación informalista (los Sáez, Gran, Sansegundo, De la Hoz, Celis…), previo paso por un neocubismo o por una figuración modernizadora (a veces surrealista), ligada a lo que está sucediendo en Madrid (Gran o De la Hoz); alguno por el pop (Sansegundo).
P3 | PLANTA 3. Fondos de los siglos XVI-XX. Del Arte Clásico al Arte Moderno
S 9 | Sala 9. Arte Moderno 1865-1939. Vanguardia, Modernidad y Tradición
A mediados del siglo XIX comienzan a aflorar pintores de Cantabria, hecho sintomático desde el cual se puede afirmar que es el momento en que se inicia la moderna tradición artística plástica de la región, de forma profesional e independiente, estable y pública, punto de partida del nacimiento generalizado de una clientela particular, seglar, urbana y burguesa. Los mejores artistas se van fuera de Cantabria, ya que aquí no existe un terreno propicio donde formarse y desarrollar la mejor creatividad y todo su talento. A Madrid partirán José de Madrazo, Agustín de Riancho, Casimiro Sainz y Sáiz, María Blanchard… y al extranjero se desplazarán Agustín de Riancho (Bélgica), Rogelio de Egusquiza (París), Francisco Iturrino (Bélgica y Francia), María Blanchard (Francia), Pancho Cossío (París)… Ya en la posguerra, otros lo harán forzadamente, sufriendo cruel exilio (Bernardo, Quirós, Quintanilla, Rivero Gil,Ceballos…).
En general, los que aquí se quedan practican unos conceptos creativos más fáciles y aceptados, acorde los gustos locales y regionales (realismo, paisajismo,costumbrismo…, algunos de cuyos artistas y obras tratamos en la Planta 2). Junto a todos ellos, se nos presentan pintores plenamente modernos y hasta vanguardistas, un crisol de talentos relevantes y reveladores: Egusquiza, Iturrino, Blanchard, Solana, Cossío…Se trata de diversos artistas que suman una suerte de creatividad cosmopolita y que tiene lugar en el primer tercio del siglo XX que extendemos hasta 1939. Son pintores totalmente alejados de los planteamientos de paisaje verista y descriptivo, de temas costumbristas, oficialistas o clasicistas, de un general realismo. Así, el MAS conserva obra de artistas cosmopolitas, modernos, vanguardistas y de ruptura, conocedores, en vivo y en directo, de las novedades artísticas europeas. Salvo alguna excepción (Roesset, Rosales, Pradilla), todas las obras son de artistas cántabros.

S10 | Sala 10. Fondos de los siglos XVI-XIX. Francisco de Goya
La colección de arte de concepto clásico o de bellas artes del MAS no es muy extensa. A día de hoy, está formada por algo más de dos centenares de pinturas, es decir, en 2024 no llegan al 6,50% del total de las más de
3.500 obras artísticas de la colección, porcentaje en descenso. Son, de cualquier modo, importantes a efectos históricos y, en varios casos, artísticos. Históricos, porque están vinculados a los orígenes de la institución, entre lo que fue su fundación en 1908 y hasta un primer desarrollo en 1939. Artísticos, porque hay algunas pinturas verdaderamente relevantes. Su contenido se adscribe a las escuelas flamenca, italiana, portuguesa y española, de entre los siglos XVI al XVIII fundamentalmente.
Culmina y preside la sala la obra emblemática estrella del MAS: el Fernando VII (1814) de Francisco de Goya y Lucientes, punto de partida de la modernidad del museo y obra alrededor de la cual todas las colecciones pueden girar, de acuerdo a la riqueza artística, iconográfica e histórica del singular retrato.
ADENDA
Finalmente, para los amantes de los datos y estadísticas, hoy se exponen en esta inauguración, lo siguiente:
- 299 obras (aunque cuatro de ellas tienen un contenido múltiple de dibujos; tres de reciente oferta de donación de obras de Julio Sanz: 1.452 dibujos, 200 acuarelas y otros 66 dibujos de El árbol ese amigo; la cuarta, de 39 dibujos de Rivero Gil en proceso de adquisición; con todos ellos, suman en esta nueva presentación de la colección un total de 2.014 obras expuestas).
- Esas 299 obras corresponden a 148 artistas nacionales e internacionales
- De esos 148 artistas, 34 mujeres y 114
- Por dominios, de esas 299 obras (o 014 si contabilizamos esos dibujos y acuarelas), tenemos:
| – | 190 | Pinturas |
| – | 22 | Esculturas |
| – | 57 | Fotografías |
| – | 4 | Grabados |
| – | 9 | Instalaciones |
| – | 17 | piezas entre medallas y monedas |
| – | 1.726 | Dibujos |
- De acuerdo a la procedencia de los 148 artistas
- 70 son cántabros
- 33 internacionales
- y 45 ya son del resto de España
- Por fin, de las 299 obras:
- 130 de las seleccionadas llegaron al MAS entre 1908 y
- Y 169 de las seleccionadas han recalado en propiedad al MAS en los últimos 34 años.
- Como dato relevante, excepto 8 piezas (de las que 6 podrán ser propiedad del MAS), todas son propiedad del Ayuntamiento de Santander; más del 97i% de las obras de la colección son propiedad del museo y, por lo tanto, de la ciudad de Santander.
- La colección del MAS supera hoy las 000 piezas.
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Author: viajes24horas
