Los nuevos accesos a Cádiz, claves para la revitalización del recinto exterior

El 15 de enero de 1994, el Ministerio de Fomento firmó un convenio con el Ayuntamiento de Cádiz (entonces gobernado por el PSOE) que dio lugar a la redacción de un proyecto para que se ejecutase un nuevo acceso a la ciudad para los vehículos que entraran a través del puente Carranza.

Esta actuación contemplaba el establecimiento de un viario elevado que discurriría desde el final del puente hasta su entronque con la Avenida principal de la ciudad con el principal objetivo de eliminar la barrera existente entre el polígono industrial de Levante y el recinto exterior de la Zona Franca.

En este sentido, la previsión era la ejecución de dos rotondas bajo el viario elevado que permitieran la distribución de acceso y salida de ambos polígonos industriales de una forma fluida y racional dados los rodeos que hay que hacer en la actualidad para moverse por esta zona de la ciudad.

La financiación de los trabajos correría a cargo, según se estipula en el convenio, del Gobierno de la nación, así como la contratación de los trabajos.

El PGOU vigente contempla estos accesos aunque -quince años después de la firma del convenio- todo sigue igual.

Aunque todos los gobiernos en el Ayuntamiento de Cádiz y los delegados que han pasado por el Consorcio de la Zona Franca han querido revitalizar el recinto exterior -a tenor de su patente estado de deterioro- aún no se ha conseguido materializar esta idea en un espacio cuyo objetivo es la creación de riqueza y empleo para la capital.

Desde el Consorcio, su delegada especial, Victoria Rodríguez (PSOE), ha puesto en marcha en los terrenos de Ibérica Aga el proyecto denominado Zona Base, que supone el primer eslabón de la recuperación del polígono exterior.

Esta iniciativa, consistente en la creación de un espacio productivo en donde se asienten contenedores marítimos que acojan a empresas innovadoras y tecnológicas y que convertirá el lugar en un centro de innovación y expansión tecnológica, servirá de experiencia piloto para el resto del recinto.

En estos momentos la empresa Gyocivil está llevando a cabo la obra de adecentamiento y conservación de la parque, que cuenta con un plazo de cuatro meses y un presupuesto de 370.399,88 euros, y -por otro lado- los trabajos de conservación del edificio administrativo.

Muchos pasos que dar
Pero la reordenación de este espacio de la ciudad debe ir mucho más allá. Aunque Zona Base sea el inicio, aún quedan muchos pasos que dar para conseguir revitalizar una zona que cada día está más degradada y que ofrece una pésima imagen justo a la entrada de la capital.

Algunos propietarios se han unido con la intención de constituirse como asociación con el objetivo de trabajar de la mano del Consorcio y del Ayuntamiento para que el recinto exterior no se hunda y pueda convertirse en un espacio atractivo para invertir y ofrecer oportunidades de empleo para la ciudad.

No obstante, la falta de unos buenos accesos frenan el asentamiento de nuevos inversores que puedan ayudar a luchar contra la lacra del paro que tanto afecta a la capital.

Una de las unidades de ejecución más emblemáticas del recinto exterior es la ubicada justo a la entrada de la ciudad -desde el puente Carranza- en la que estaba incluido el antiguo Hipercádiz y posteriormente Supersol, además de un concesionario.

Este inmueble, gestionado por el grupo AS, lleva cerca de cinco años cerrado al público y sufre las consecuencias del vandalismo. La falta de accesibilidad (ya que para llegar hasta allí es necesario entrar por la calle Algeciras y dar un largo rodeo) es uno de los principales inconvenientes con los que se encuentran sus propietarios a la hora de negociar con un posible inversor.

Una buena accesibilidad
Han contado con ofertas de distintas empresas siendo siempre la falta de accesos uno de los frenos para invertir.

Asimismo, hay que destacar que en el PGOU vigente se establece que de los 60.000 metros cuadrados con los que cuenta este espacio, 40.000 serían para un centro comercial, 12.000 para oficinas y 8.000 para un hotel. Además, otros 20.000 metros cuadrados que se destinarían a aparcamientos.

Dicha unidad iba a ser un icono dentro de un recinto exterior completamente renovado que iba a convertirse en un gran parque empresarial con industrias escaparate.

La crisis que comenzó en el 2008 y que se ha prolongado durante más de una década ha impedido la implantación de nuevas empresas en este espacio aunque sí que se ha conseguido atraer otro tipo de inversiones en el recinto interior, caso de la empresa Torrot.

Los propietarios del polígono, que pagan sus impuestos, consideran una prioridad los accesos como punto de partida de la reordenación de la Zona Franca. Un convenio firmado hace ya tres lustros lo contemplaba aunque será necesario que su ejecución se convierta en una realidad lo antes posible.

Ya el pleno del Ayuntamiento, a instancias de los concejales de Ciudadanos, Juan Manuel Pérez Dorao y María Fernández-Trujillo, aprobó el pasado mes de enero por unanimidad instar al Ministerio de Fomento a que ejecute estos trabajos, vitales para conseguir el objetivo de convertir el recinto exterior en un espacio generador de oportunidades y empleo para la capital.
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Author: (lavozdigital)

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