Las variantes de póker más populares online

de Santeri Viinamäki

Hasta no hace mucho, el póker era un juego no demasiado popular en un país en el que la baraja española domina sobre la francesa, pero, con la irrupción de las salas online, se ha disparado su popularidad y ya no es extraño que en las sobremesas entre amigos se organicen partidas de Texas Hold’em y se cambien los “envido”, “arrastro” y “chinchón” por los “all-in”, “fold” y “raise”.

Tanto en los casinos físicos como en los online es posible encontrar a miles de jugadores en cualquier momento, disputando torneos, partidas de “cash” y “Sit&Go’s”. Además la variante de juego no se limita al ya mencionado Texas Hold’em, sino que existen un sinfín de opciones para escoger, cada una con sus propias reglas sobre las rondas de apuesta, las cartas propias y las descubiertas y los límites en las cantidades que se pueden apostar. A continuación pasamos a describir los fundamentos de las más populares.

Five Card Draw

Aunque a priori este nombre no dé muchas pistas, puede que el Five Card Draw sea el formato al que más jugadores españoles habían jugado antes de la irrupción del Texas Hold’em. Se le solía llamar “póker cerrado” o “póker con descarte” porque el crupier reparte cinco cartas boca abajo, exclusivas para cada participante, con las que este tiene que ordenar la mejor jugada, siguiendo la tradicional clasificación de manos. Tras poner el ante, o apuesta obligatoria, y ver las cartas tapadas, se decide entre tres opciones (pasar/igualar, apostar/subir y retirarse) y se actúa por el orden de posición que determina una ficha, el botón, que se desplaza una posición al acabar cada mano.

 Texas Hold’em

Si el Five Card Draw es la variante que resultará más familiar al jugador de póker tradicional en España, lo cierto es que el Texas Hold’em póker es el rey de los juegos por internet, y cuenta con cientos de torneos y partidas cada semana. Entra dentro de las modalidades tradicionalmente conocidas como “póker descubierto”, ya que hay cartas que se reparten boca arriba y que todos los jugadores pueden usar. Después de que dos jugadores pongan las apuestas obligatorias o “ciegas”, que varían en cada mano, el crupier reparte dos cartas a cada puesto, que serán las cartas propias de los jugadores. Se abre aquí la primera ronda de apuestas, conocida como “preflop”. Aquellos que no se retiren en esta ronda accederán al “flop”, momento en el que se reparten tres cartas boca arriba, las “cartas comunitarias o comunes”.

Se produce una nueva ronda de apuestas, que llevará a los que permanezcan en la mano al siguiente paso: el “turn”. Aquí solo se reparte una carta comunitaria boca arriba antes de iniciar las hostilidades. Por último, aquellos que hayan aguantado hasta aquí verán el “river”, la quinta y última carta común a todos, antes de volver a actuar. Con los cinco naipes sobre la mesa y las dos cartas propias han de completar la mejor mano de cinco cartas posible, y no tienen obligación de usar sus dos “hole cards” para ello: si hay una escalera de color máxima sobre la mesa, todos los jugadores jugarían con la misma mano, ya que sus cartas no pueden mejorar esa mano.

Imagen de Nyks / CC BY-SA 3.0

Para el Texas Hold’em existen también variantes, en función de los límites de apuesta, como pueden ser el No Limit (sin límite), el Pot Limit (con límite de bote) o el Limit Texas Hold’em, donde se estipula una apuesta máxima para cada ronda.

Omaha Hold’em

Después del Texas Hold’em, puede que el Omaha sea la variante más jugada online. Se parece mucho al primero, pero aumenta las dos cartas de mano, las exclusivas para cada jugador, hasta cuatro, y además impone la obligación de usar dos de las cartas propias, lo que supone una limitación cuando, por ejemplo, nos encontramos con cuatro cartas iguales sobre la mesa, ya que solo se podrán usar tres de ellas.

El Omaha también cuenta a su vez con distintas modalidades, siendo el Omaha High (la mano más alta gana) la más demandada, a la que sigue el Omaha Hi/Lo, donde se paga la mitad del bote a la mano más alta y la otra mitad a la más baja. En ambos casos, nos podemos encontrar incluso con dos variaciones en las que se reparten cinco cartas a cada jugador en lugar de las cuatro del original. En cuanto a los formatos de apuesta, nos volvemos a encontrar con No Limit, Pot Limit y Limit, con las mismas reglas ya descritas para el Hold’em.

 Seven Card Stud

Y cerramos con un rey destronado; en los Estados Unidos, hasta la irrupción del boom del Texas Hold’em, el Seven Card Stud era considerado la variante más popular de los juegos de póker. En sus partidas se reparten siete cartas a cada jugador: tras haber puesto el ante, los jugadores reciben primero tres cartas, dos cubiertas y una boca arriba. El jugador con la carta descubierta más baja pone otra apuesta obligatoria más, el “bring in” y el resto decide en su turno si quiere retirarse, igualar o subir. Aquellos que no se retiren, recibirán una quinta carta descubierta, a la que acompaña su respectiva ronda de apuesta, a la que seguirá una sexta, también descubierta y también acompañada de su espacio para apostar. Por último, se cierra la mano con el reparto de una nueva carta, esta vez tapada, y su subsiguiente ronda de apuesta. Llegados a este punto, el jugador con la mejor mano de cinco cartas se llevará el bote.

Se suele jugar en mesas de ocho jugadores como máximo y con límite (las apuestas máximas están fijadas de antemano). También es muy popular su variante Hi/Lo, en la que el bote se divide entre la mano más alta y la más baja.

Ya conoces las variantes más importantes: elige tus amuletos, afila tu instinto y únete a los amantes de los juegos con la baraja de 52 cartas.