Cinco averías que hacen que la caldera no funcione, según Multihelpers

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Agua demasiado fría o caliente, ruidos en la calefacción, problemas con el encendido o saltos de frío y calor, son algunos de los fallos más frecuentes en las reparaciones de las calderas. Las reparaciones más usuales de las calderas oscilan entre los 80€ y los 350€

La caldera es un elemento imprescindible en el hogar: suministra agua caliente durante todo el año y mantiene una temperatura cálida en invierno. Por si solos, son motivos suficientes para asegurarse de mantenerla en buen estado, pero no son los únicos.

Tener una instalación de gas defectuosa podría desembocar en una situación de alto riesgo. Por ello, la Ley establece que es obligatorio llevar a cabo una revisión de la caldera cada dos años y una verificación de la instalación cada cinco. Sin embargo, los profesionales recomiendan ser incluso más cuidadosos y realizar una revisión anual.

A pesar de todo este control periódico, es frecuente que surjan averías en el funcionamiento de la caldera y de los sistemas de calefacción. Tanto es así que, según el último estudio de Multihelpers, la plataforma online más rápida en la búsqueda de manitas y profesionales para mejorar y reparar el hogar, la reparación de la calefacción se encuentra entre los servicios más demandados.

Las incidencias relacionadas con la caldera suelen estar entre las principales quejas de los inquilinos de viviendas de alquiler. Para garantizar la habitabilidad y el bienestar de sus arrendatarios, los propietarios y los facility managers, tienen la obligación de repararlas rápida y eficazmente. Con este objetivo, muchos cuentan con la asistencia de plataformas de servicios del hogar, que disponen de profesionales especializados en este tipo de arreglos.

Multihelpers ha analizado las cinco averías de la caldera que los Helpers solucionan con mayor frecuencia:

El agua no sale a la temperatura deseada
La mayoría de las veces, se tratará de un problema de presión. Puede que no se encuentre entre los niveles recomendados (1,2 y 1,5 bares) o que la bomba de presión esté estropeada y haya que sustituirla. En el primer caso, se podrá solucionar de forma sencilla, simplemente manipulando los mandos de la caldera. Sin embargo, el segundo -más usual en aparatos antiguos- conlleva un gasto medio de 300€, para la reparación o sustitución de una bomba de presión dañada.

Cuando la calefacción está funcionando, se escuchan ruidos extraños
Estos ruidos pueden producirse por diferentes motivos: sedimentación, fuerte combustión por acumulación de gases, entre otros. Pero el más común suele ser la presencia de aire dentro del circuito que conecta con los radiadores. Asimismo, para terminar con los ruidos y solucionar el problema, los profesionales de Multihelpers señalan que hay que realizar una purga individual de cada radiador para expulsar el aire retenido.

La caldera no se enciende
Si la caldera no reacciona al pulsar el botón de encendido y no se trata de un fallo relacionado con la corriente eléctrica (clavija mal introducida, enchufe defectuoso o ausencia de flujo eléctrico en esa toma), lo más probable es que la caldera se encuentre en modo “autobloqueo” por una probable obstrucción de la salida de humos. Es un mecanismo de seguridad que, al detectar que el monóxido de carbono no está siendo expulsado, bloquea la caldera para evitar incidentes.

Se trata de una avería peligrosa. Por eso, es aconsejable llamar al técnico lo antes posible y no manipular el aparato si se percibe olor a gas. Es una de las intervenciones más costosas, ya que hay que comprobar todo el circuito de evacuación de gases para retirar la suciedad y/o los residuos sólidos que estén provocando la obstrucción. Dependiendo de su facilidad de acceso o de su extensión, lo habitual es que el coste supere los 350€.

La llama de la caldera no prende
Los fallos de encendido son muy habituales y pueden ser originados por varias causas. Es probable que la electricidad o el gas no lleguen hasta la máquina, debido a alguna dificultad o a la interrupción de la conexión, o que la sonda de temperatura esté deteriorada. En función de un origen u otro, el coste de la reparación será mayor o menor pero el precio medio se sitúa en torno a los 80€.

Cambios en la temperatura del agua
La bajada súbita de la temperatura del agua de la ducha o la ausencia de calor en los radiadores pueden ser indicadores de que la sonda de temperatura esté fuera de rango. Al fallar, la sonda detecta incorrectamente los grados y envía información inexacta a la placa. Repararlo para que la caldera pueda captar la temperatura correcta y mantener el calor requerido suele suponer un gasto de entre 120€ y 150€.

Fuente Comunicae

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